Una antena se utiliza para irradiar energía electromagnética de manera eficiente y en direcciones deseadas. Las antenas actúan como sistemas de acoplamiento entre las fuentes de energía electromagnética y el espacio. El objetivo al usar antenas es optimizar este acoplamiento. A continuación se presenta una lista de algunas de las propiedades de las antenas:
Todas las antenas pueden usarse para recibir o radiar energía.
El dipolo es una de las antenas más comunes. Consiste en un conductor recto excitado por un voltaje de una línea de transmisión o una guía de ondas. Los dipolos son fáciles de fabricar.
Un lazo de alambre, con muchas vueltas, se utiliza para radiar o recibir energía electromagnética.
Una bocina como se muestra en la figura siguiente es un ejemplo de antena de apertura. Este tipo de antenas se utilizan en aeronaves y naves espaciales.
El reflector parabólico es un buen ejemplo de reflectores a frecuencias de microondas. En el pasado, los reflectores parabólicos se usaban principalmente en aplicaciones espaciales, pero hoy son muy populares y son utilizados por casi cualquier persona que desee recibir la gran cantidad de canales de televisión transmitidos en todo el mundo.
Una agrupación de antenas similares o diferentes forma una antena de array. El control del cambio de fase de elemento a elemento se utiliza para escanear electrónicamente la dirección de radiación.
Más información sobre antenas: antenas y reflectores parabólicos.